El status pedagógico de la filosofía de la educación

 Filosofía de la Educación
Actividad integradora 


 El status pedagógico de la filosofía de la educación
Alumno: Joheli Alberto López Palacios
Grupo: 101 No escolarizado

Desde la prehistoria hasta la actualidad, la filosofía y la educación se presentan como ciencias diferentes, sin embargo, tanto una como la otra son imprescindibles para su funcionamiento. La filosofía de la educación. Su nombre, incluso, parece suponer una relación de exterioridad entre una y otra: una cosa sería la educación; otra cosa, la filosofía que, desde fuera de la primera, permitiría darle algo así como fundamentos, sentidos, argumentos, conceptos, unidad. Desde la antigüedad, algunos pretenden incluso poner a la filosofía por encima de la educación, como si aquella fuera de mayor valor o jerarquía. Pero en contraparte, desde mi punto de vista coexisten, y no solo eso, tienen una simbiosis benéfica entre ambas ciencias.

 

Pensar y discernir sobre la relación que existe entre la filosofía y la pedagogía no es nada nuevo, sin embargo, cada vez que lo hacemos nos percatamos que hay diferencias en las concepciones de la filosofía, entre un pensador y otro, entre una escuela y otra, entre un espacio y otro. Lo mismo nos sucede con la pedagogía. Las diferencias son las particularidades más generales. No todas las diferencias son oposiciones, por lo que la dialéctica solo nos serviría para analizar una pequeña parte de la realidad.

 

Desde un punto de vista más particular, podemos hablar que desde sus orígenes en la Grecia clásica la Filosofía se constituye como el saber más general y profundo sobre la realidad, porque se ocupa del conocimiento del ser en toda su amplitud a la luz de las últimas causas y primeros principios. La Filosofía, por su propia naturaleza, constituye un saber de segundo orden pues, sólo superando el plano epistemológico del conocimiento espontáneo y científico, es posible alcanzar la unidad de sentido y universalidad a la que tiende la Filosofía. Por ello, podríamos definir a la filosofía de la educación puede como la aproximación al mundo de los fenómenos educativos desde una perspectiva filosófica. Se encuadra, por tanto, en el ámbito de la Filosofía Práctica pues constituye un saber de la acción, para la acción y desde la acción. En consecuencia, su fin principal no es tanto la contemplación de la realidad educativa como su mejora (G. Amilburu, 2010).

 

Es así que, la filosofía de la educación se distingue de las demás materias filosóficas y pedagógicas por su objeto de estudio, la metodología que emplea y el fin que se propone alcanzar. Por lo anterior, podemos concluir que la filosofía de la educación no constituye un campo independiente, como una “reserva acotada” de conocimiento, sino que debe cultivarse en diálogo interdisciplinar con los demás saberes que se ocupan del estudio del ser humano y de la educación. En concreto, se sitúa en la intersección de la Antropología, la Filosofía de la Cultura y las Ciencias de la Educación cuando éstas tratan de comprender en plenitud al ser humano en cuanto educable, con vistas a mostrar y descubrir la acción educativa (Amilburu y García, 2012).

Referencias Bibliográficas

García Amilburu, M. y García Gutiérrez, J. 2012. Filosofía de la Educación. Cuestiones de hoy y de siempre, Narcea, Madrid.

García Amilburu, m. 2010. Aprendiendo a ser humanos. Una Antropología de la Educación, Eunsa, Pamplona, (3ª ed.).


Como complemento a la discusión anterior, anexo dos videos (Youtube) que servirán para dejar más claro este tema:

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